Los deportes hacen para gran cine. Los juegos están literalmente estructurados como una película. Tienes partes divididas por tiempo. Un calentamiento, premisa, remate, un clímax y una inevitable conclusión donde alguien gana o pierde.
Bueno no es TAN así, pero la cosa es que las películas de deportes se adecuan muy bien a una película, porque literalmente tienes alguien que va a triunfar, sea el protagonista, o su rival. Y los deportistas tienen la carga extra del espectáculo. Sus vidas son glamorosas, y eso eventualmente los lleva a una vida de excesos, altos, bajos, lo que se te ocurra. Por lo mismo, también es muy fácil ser cínico ante estas películas, especialmente si no eres cercano al deporte central. Pero la disciplina de pelear, qué más cinemático que eso.
Mark Kerr es un ícono de las artes marciales mixtas. Estuvo activo entre los años 97 y 2009, y su vida ha sido objeto de discusión por al menos dos décadas. En 2002 HBO lanzó un documental sobre su vida titulado “The Smashing Machine”, el cual serviría de base para esta película: “The Smashing Machine” de Benny Safdie.
Safdie es un director estadounidense cuya carrera ha sido mejor caracterizada por la colaboración con su hermano Josh en películas como “Good Time” y “Uncut Gems”. A inicios de 2024 confirmarían su separación creativa, lo que lleva al primer proyecto solista de Benny.
Los hermanos Safdie tienen una increíble sensibilidad para un tipo de estrés y ansiedad que se caracteriza con horribles personas pasando la peor semana de sus vidas en situaciones caóticas y realistas. Y si bien Josh ha dirigido proyectos en solitario, este sería el debut de Benny, lo que inmediatamente abre la pregunta: ¿cómo es una película solista de Benny Safdie?
Esta película se estrenó originalmente como parte de la selección oficial de Venecia, donde Benny se haría con el galardón a Mejor Director. Y tuve la increíble oportunidad de verla en su estreno en el festival de cine de Toronto.
En este filme Dwayne Johnson interpreta a Mark Kerr, luchador profesional quien está pavimentando su éxito en las artes marciales mixtas, mientras pelea contra sus propios demonios: adicción y fama; a la par de su novia Dawn (Emily Blunt).
Estilo Benny Safdie
Entonces, claro, lo primero que me pregunté al acercarme a este filme fue ¿cómo luce una película de Benny Safdie? Creo que es iluso pensar que esta obra sería una continuación directa de lo que vimos a los hermanos hacer antes, pero también es válido preguntarse, qué tiene Benny para poner sobre la mesa.
Es evidente que su estilo aquí va por algo más sutil y recatado, casi documental. El filme hace un gran trabajo por acercarse a este estilo análogo, fotografía en 16mm, con principalmente una cámara estática, y planos con mínimos cortes, especialmente en las secuencias más íntimas.
Me encanta como la música es usada dentro de la película. Los needle-drops tienen tanto propósito y contrastan con un toque de emoción y tragedia. Especialmente en dos escenas, el clímax, que te apreta el pecho tanto por la conclusión misma como por su combinación con música. Al igual que una escena clave entre Mark y Dawn, ustedes sabrán a cual me refiero cuando la vean. Es hermosa, dulce, dolorosa. Y la música solo eleva esas emociones.
Hay mucho espacio en cada escena y la cámara le permite mucha sutileza a la presencia en escena. El filme a ratos se siente no solo como una deconstrucción de la vida de esta persona, sino que también del género completo. El melodrama se mantiene al mínimo, no porque no haya, sino que porque parece de hecho limitarse a consciencia. Cada vez que piensas que la película va a entrar a terreno hiper-dramático, tanto las actuaciones como la dirección aplastan las emociones. Lo que puede, de hecho, ahuyentar a algunas audiencias. Como una película que desea mantenerse fría.
Creo que eso beneficia a esta película, porque si bien no es tan dinámica y entretenida como otras películas de deportes, sí responde a un hambre de conocer realmente estas relaciones principales, tanto entre Mark y Dawn, como Mark y el deporte.
Actuación de La Roca
Tenemos que hablar sobre La Roca. Dwayne Johnson realmente se compromete con este rol. Y si bien es inevitable hablar de premios, y no dudo que el actor estaba pensando en eso como su meta final. Pero en honor a la verdad, esta no es tu típica actuación de premios. Es sutil y controlada. Hay muy pocos momentos que parecieran diseñados para apelar a audiencias como la Academia. Lejos de eso, este filme se presenta muy distinto a cualquier rol similar, y debo admirar el compromiso de La Roca de ir hasta el final con ello.
Mark es un hombre cortes, al punto que raya en la pasivo-agresividad. Rara vez levanta la voz, sino que mantiene esta relación tóxica con todos a través de una voz que bordea en la dulzura. Eso no quiere decir que no tenga momentos de descontrol, pero el corazón de esta película yace en cómo la cordialidad contraste no solo con el hecho de que es una bestia en el ring, sino que la forma en que se relaciona con la gente a su alrededor no te haría pensar en alguien con esta cadencia de voz.
La relación y química que Johnson tiene con Emily Blunt crean la magia de esta película. Y Blunt también da todo de sí misma. Ella explota constantemente, y la asimetría de energía que ambos protagonistas brindan es parte del encanto. Especialmente cuando la relación bordea en la violencia.
La película tiene un punto muy fuerte sobre qué significa tratar a alguien con dignidad. Y cómo nos perdemos entre lo que queremos y lo que necesitamos. Lo que no solo transita en la relación romántica, sino que las aspiraciones profesionales que ambos tienen. Y cómo aquello que se rompe podría volver a unirse.
Comentario meta-textual
El guion tiene un gran comentario meta-textual, y no es coincidencia que La Roca sea el protagonista. Dwayne Johnson se hizo famoso en algún momento por incluir en su contrato una clausula sobre que no podía perder una pelea. Y aquí literalmente interpreta a alguien cuya peor pesadilla es… perder.
El filme se centra en cómo este tipo lucha contra la derrota misma. En el primer acto algo ocurre que rompe a Mark, y él pasa todo el resto de la película negando este evento. No solo negando que haya pasado, literalmente intentando reescribir la historia. Y es un gran arco más aún considerando a quien vemos en el rol protagónico.
Obviamente Dwayne Johnson está oculto bajo maquillaje y prostéticas, así que eso ayuda a separar un poco la vida pública del actor, del personaje, pero este filme de hecho se beneficia de trazar esa línea. Benny Safdie no intenta volcar la imagen de La Roca, sino que usarla a su favor. Crear un personaje que se adecue a su actor y con ello elevar esta interpretación hasta exactamente lo que debe ser.
Dicho eso, el filme sí tiene varios valles, y deambula constantemente con la historia. Se siente en algunos grados tal vez demasiado similar a un documental. Me gustaría haber visto la película original para poder contrastar ambos estilos, pero es clara la influencia del cine de realidad, e incluso de la televisión.
Por lo mismo, hay secuencias donde sientes que nada pasa y que la película solo está rellenando tiempo entre los eventos clave. Veremos muchas escenas de Mark peleando consigo mismo, peleando con Dawn. Y si soy super honesto, creo que si bien esta es una gran película, pensar en todas las escenas que parecen un relleno de la duración me ha hecho disminuir mi entusiasmo sobre esta película, más aún cuando la contraste con otras obras de los hermanos Safdie.
No me malentiendan. Esta película es fantástica. Pero creo que originalmente sentí algo muy visceral viéndola, y en retrospectiva, es inevitable no compararla con los primeros trabajos de los directores, “Daddy Longlegs”, “Heaven Knows What”, y sentir que este estilo de historia que deambula entre momentos de intimidad es casi que una vuelta las bases.
El problema es que también sientes que Benny no encuentra su propia voz en este tornado. Y si bien admiro mucho que no haya ido por el territorio más común, que no haya intentado crear una película biográfica típica, son estas decisiones las que marcarán más distancia con la audiencia.
Conclusiones
Así que sí, creo que esta es una gran película. Un completo triunfo por parte de tanto Dwayne Johnson como Benny Safdie, pero si una cosa esto me prueba es que debo estar entusiasmado ante la posibilidad de los hermanos Safdie trabajando con cualquier actor en el futuro.
La película es una bella deconstrucción sobre fama, éxito, y derrota. Es sobre hacer las pases con perder, y cómo las relaciones se construyen no solo con palabras, no solo con acciones, pero con legítima pasión. Y eso para bien o para mal, puede matar o construir tu vida.
Este filme debería estar en su radar porque es una increíble obra de drama y deporte. Con un sello documental análogo y nostálgico, que si bien vive a la sombra de decenas de películas similares, especialmente obras como “Rocky” y “El Luchador” de Aronofsky, tendrá su lugar especial en el canon deportivo del cine.

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