RESIDENT EVIL: «Al fin una buena adaptación» — CRÍTICA

Las películas de zombies son una larga tradición en lo que a mi parecer es uno de los géneros más fascinantes del cine de horror. Y su popularidad reciente ha movilizado tanto obras cinematográficas, series, y por supuesto, videojuegos.

La franquicia Resident Evil es una serie japonesa de juegos (conocida como Biohazard en su país de origen) que comenzó hace literal 30 años con el título original para PlayStation, y desde entonces se ha convertido en la franquicia de horror más lucrativa de todos los tiempos. Con múltiples adaptaciones a medios como comics, animación, y obvio, películas. 

Si tienen mi edad entonces recuerdan la saga original de “Resident Evil” de Paul W.S. Anderson. Esas películas… son malas. Pero diría que el principal problema es que Anderson en general es un… mal director. PERO, ¿qué pasaría si en lugar de darle esta franquicia a un mal director, se lo diéramos a unos bueno? ¿Han pensado en eso?

Zach Cregger entró en nuestro vocabulario con su excelente “Bárbaro”. Una de las mejores obras de horror de esta década. Y siguió tal éxito con una apuesta aún mayor: “Weapons”. Filme tan exitoso que incluso llegó a ganar un Óscar a principios de año. Su siguiente proyecto: un nueva adaptación de “Resident Evil”.

Bryan (Austin Abrams) es un mensajero, quien se ve envuelto involuntariamente en una lucha por sobrevivir mientras una noche fatídica y aterradora se desmorona a su alrededor.

Seamos claros, siempre que se habla de adaptaciones de videojuegos se comienza con el clásico sobre cómo la mayorías son malas, y sí lo son, pero no creo que sea algo intrínseco al material que lo haga “inadaptable”. Si bien ninguna película de esta naturaleza ha escalado mi lista de favoritas, veo la pasión en proyectos como las películas de Mario, Sonic o Mortal Kombat. Y si queremos explorar más allá, el show de “The Last of Us” es bueno.

Pero también hay que aceptar que Hollywood es cínico y acepta estas adaptaciones no por un deseo narrativo de traer estas historias a la vida, es por dinero. El hecho que los pasados años las películas de Mario y Minecraft hayan hecho mil millones de dólares en la taquilla mundial prueba que no estamos buscando calidad, estamos aquí por el billete. Pero no es como que ambas sean excluyentes. Puedes tener toneladas de dinero Y una gran película. Y estoy feliz de que esta sea, en efecto, una gran película.

Más que adaptar una entrega específica. Decir, ya esta es la historia de Resident Evil 1 o 2 o lo que sea, lo que la película adapta es una “vibra”. No tenemos a ninguno de los personajes clásicos. Hay serie de referencias. Umbrella es nombrada directamente. Y piezas como la máquina para escribir aparecen más como cameos de los juegos a una real personificación de la película, pero lo entiendo. El filme es una adaptación libre de los juegos, y en esa libertad encuentra algo tangible y excitante.

Van a escuchar esto de cualquier crítico que intente reseñar este filme, pero esta película te hace sentir como si tú estuvieras jugando. Brian es un POV de tú como jugador. Y por lo mismo, está caracterizado como un ser humano promedia, y en esa personificación es tan sencillo empatizar. Incluso aún cuando el personaje no se calla nunca, en su caracterización, es razonable. Lo que le ocurre es para no creer, y tiene que tomar una serie de decisiones inhumanas en minutos siendo que su día era normal hasta hace una hora. 

Cregger comentó que este filme es su “carta de amor a los videojuegos” y es obvio que el director entiende las semánticas básicas. Encontrar un arma, encontrar balas, perder balas, tener que apuntar. Las decisiones técnicas existen alrededor de crear una vibra que sea cercana a ser tú el protagonista y tú tener que resolver esta situación. Resolver puzles, evitar zombis. Tú no quieres morir, entonces el protagonista no esta aquí buscando matar la mayor cantidad de zombis posibles, lo que quiere es, bueno, sobrevivir.

Austin Abrams es excelente. Carismático, entretenido. Es ingenuo en muchos vértices, pero no es tonto. Me gusta como, en general, toma las decisiones más razonables con la información que tiene a mano. Por ejemplo, un momento recurrente es él pausando su paso por un candado, y disparándole al candado, con nulo resultado. Esto lo motiva a tomar malas decisiones, que en el contexto, con la mínima información que tiene, hace legítimo sentido, como: sí, probablemente yo habría hecho lo mismo y me hubiera encerrado en el mismo problema. Eso no quita que sí haya instantes frustrantes. Pero ya hablaré de eso cuando comente spoilers. Lo que diré ahora es que hay UN momento en específico en que el personaje toma una decisión tan estúpida que me decepcionó un poco.

La fotografía es oscura, siniestra. Tiene esta textura gélida del invierno nocturno. Puedes ver la piel de gallina en los personajes en esta mezcla entre frío y horror. Hay técnicas que ya vengo a esperar de filmes así. En principio, planos secuencias grabados como un POV. Creo que ya es como una pieza estándar de cualquier adaptación exitosa de un videojuego, porque qué te hace sentir más como un videojuego que un POV, y en los juegos no tienes montaje, así que un plano secuencia hará el trabajo.

La historia mezcla el horror con exagerada comedia. Está bien. Es divertida y tensa. El director comentó que tuvo que quitar varios chistes porque encontró que la película quizás era demasiado chistosa, pero debo decir, sigue siendo muy chistosa, y está bien. Esta franquicia es exagerada, y es correcto rendirle honores así. Se suma a esta larga tradición de “comedias de horror” como “Brain Damage”, “Bad Taste” e “Evil Dead”. Aunque en ningún caso tildaría a “Resident Evil” como un comedia. Más bien veo donde están sus influencias.

“Resident Evil” es un SÓLIDO 7/10

Deja una respuesta

Descubre más desde baja frecuencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo