Los géneros cinematográficos, como los géneros de las personas, no obedecen a binarios duros. Las películas pueden borrar límites entre ficción, realidad, comedia, drama. Tenemos una alta gama de emociones que pueden ser expresadas en igual calidad que la identidad propia del ser humano.
Las comedias, más que todo, con su tangible sátira, nos presentan un mundo exagerado y divertido que muchas veces imita la realidad, aunque en otras, actúa como un espejo a lo que sacude nuestro alrededor. En un sostenido avance del neo-conservadurismo, el cine es una herramienta que a través de risas y colores pueden deconstruir realidad que de otra forma serían más duras o serias.
“Jim Queen” no es una película seria. Si hay un absoluto opuesto a la seriedad, es esta película. Pero no por formalidad toca temas menos densos sobre la vida real. El filme llega como una sátira exagerada y extrema sobre preocupaciones muy reales del aquí y ahora.
El filme tuvo su premiere en el festival de Cannes a inicio de año. Ya se estrenó oficialmente en su país de origen, aunque al momento de esta reseña no llega a cines internacionales. Y tuve la oportunidad de verlo en mi paso por la última edición del festival internacional de cine de Fantasia.
En este filme tenemos a Jim un musculoso influencer, cuya popular declive con la propagación en París de la Heterosis, un virus misterioso que convierte a los hombres gais en heterosexuales. Con el único apoyo de Lucien, un joven twink, Jim debe correr contrarreloj para encontrar una cura antes de que la enfermedad borre a la comunidad que anteriormente lo veneraba.
Animación LGBT
El cine de animación europeo lleva una gran racha. Cada vez que hago una de estas reseñas debo detenerme a contemplar que solo en los últimos tres años el viejo continente produjo “Robot Dreams”, “Flow” y “Arco”. La sensibilidad del cine independiente combate con los grandes titanes de Hollywood, y en la mayoría de los casos, lo vence en su propio juego.
Estas películas tienen un nivel de pasión y corazón que ningún estudio podría igualar, y esa sinceridad se ve respaldada por una colorida dirección, y en este caso, y estridente humor. “Jim Queen” es maravillosa. Definitivamente mi película animada favorita del año hasta ahora.
El año pasado vi “Lesbian Space Princess” y en serio no me gustó, pero sirve de puente directo a esta película porque cada decisión que ese filme tomó y no pagó a mi parecer, sí paga en esta obra. Su humor referencial, secuencias musicales, y cómica influencia de la cultura queer hacen de esta historia algo vivo y exagerado. La película satiriza la superficialidad de la escena LGBT en París y a través de eso construye personajes divertidos con los cuales hacer humor que no sea solo “a costa” de la comunidad, sino que una pieza integral de él.
Hay osos que son caracterizados como literales osos. Una drag-queen llamada “Glamidia”. GAYSTAPO. Cada juego de palabras que se te pueda ocurrir, la obra va dos pasos adelantes. Pero estos personajes no están acá solo para rellenar espacio. Tienen corazón, personalidad, y devoran cada momento en pantalla.
Nuestros protagonistas.
El filme tiene dos líderes en Jim y Lucien. Por la naturaleza de una película así tú imaginas a dónde irán a parar, y la construcción es orgánica y dulce. Me apretó el corazón como llega a ese momento en que dejen de discutir y entiendan que aprecian el uno al otro. Más aún pensando en el punto donde comienzan. Lucien adora a Jim por lo que ve en redes sociales sobre él, y Jim está demasiado enamorado de sí mismo para amar a alguien más. Esta relación de adoración y superficialidad es el corazón del comentario que el filme hace sobre la cultura de influencers y vanidad que destroza la fraternidad de una comunidad.
Mi mayor problema con este aspecto es que el filme se basa demasiado en un tropo que odio. Jim descubre que la próstata de Lucien es la clave para encontrar una cura a la heterosis, y desde ahí hay una gran mentira oculta en que Lucien no sabe las reales intenciones de Jim, así que cuando generen una relación sincera TÚ SABES que este engaño volverá para morderle el culo. No adoro que estas películas se basen en mentiras tan obvias porque solo quedas esperando ese momento inevitable en que alguien destapa la mentira y desde ahí es un juego de esperar a que la escena que sabes que va a llegar, llegue.
Dicho eso, me encanta el final. Y esta conclusión solo puede darse por la estructura de la película. Necesitan que los personajes se enamoren y quiebren para volver a unirlos. Y si bien los giros son “muy convenientes”, dentro de la exagerada realidad del filme. Llega a un clímax emocionante y encantador.
Heterofobia y Homofobia
Me encanta cómo el filme satiriza la heterosexualidad. En una realidad en que la comunidad LGBT es cool y sexy, lo heterosexual es visto como torpe y vacío. Hay chistes recurrentes sobre Jim entendiendo las reglas del fútbol a medida que se va “tornando heterosexual”, además de una creciente obsesión con las tetas, y un horrible gusto para vestir.
La película es muy consciente de los estereotipos que asechan a la comunidad LGBT, y en lugar de rechazarlos, pisa el acelerador y crea una realidad extrema en que los gays son muy gays y los heteros son muy heteros. Es un binario exagerado que intensifica lo estúpido que es en la vida real encasillar a todos en una de dos categorías.
Pero todo va en servicio de temas que sí son sinceros. El filme llega a esta verdad eventual que implica que no porque los homosexuales estén normalizados en sus clubs y RRSS, significa que tienen aceptación universal. Y que la lucha por la tolerancia se vive todos los días, en todos los rincones, a través de todas las personas. Incluso los twinks con miedo a salir del closet.
Dirección, Colores y MÚSICA
La película lo tiene todo. La dirección es colorida y pinta una París psicodélica con una gama de colores del arcoíris. Una entretenida dirección de arte que en serio ilustra el presupuesto, sudor y sangre vertido en cada plano.
Pero además la MÚSICA. No sé si me atrevería a llamar a este filme un “musical” porque no es el centro de la película, pero sí está muy presente. La obra comienza con un número musical, y de ahí en adelante tendremos esporádicas secuencias en que los personajes cantarán su corazón. Y el filme es sincero al respecto. No intenta desentenderse de lo exagerado del género. Lo abraza con sus musculosos brazos y lo aprieta fuerte.
La psicótica combinación de música y colores hace de esta una de las películas más únicas que he visto este año. Puedo imaginar versiones de esta cinta que son menos exitosas. Bebe mucho de un tipo de animación web que está ya normalizada en el cine, pero con dedicada pasión crea algo que no es barato. Es gigante y emocionante.
Conclusiones
“Jim Queen” me voló la cabeza. Desde su primera secuencia musical sabía que esta película sería para mí. Es entretenida, colorida, y te partirá de la risa.
Debo insistir que es un filme que exagerados temas LGBT. Hay mucha gente que no verá esto como su cosa. No sé si eso está bien, pero para gustos colores. Creo de todo corazón que este filme es especial. Y si llegan a encontrarlo en cines, no se lo pierdan.

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