
La escena musical chilena es pequeña. Chile es un país minúsculo al lado de los gigantes de América Latina y si nos comparamos con nuestros vecinos (Argentina, Brasil y México). No es difícil ver que su área geográfica y densidad demográfica juegan un factor significativo a la hora de hacer artistas. Es una matemática simple; mientras más gente tengas, mayor es la probabilidad de que nazca alguien que deje una huella significativa en cualquier arte. En la época de la globalización y el internet, Chile queda a la merced de un sinfín de representantes internacionales. No es que esto sea algo malo en sí, pero es importante tener identidad propia, ver reflejada la cultura por gente como uno. Alguien que comparte tu lenguaje, la experiencia compartida y la identidad. Hay una belleza, algo emocionante, algo grandioso, en ser el pequeño y aún así tener a gente que hace cosas realmente interesantes. El pasado jueves fui al concierto de Chini.png a su presentación oficial de Vía Lo Orozco (2025) y me hizo sentir así. No es un show como cualquier otro, está hecho por alguien especial.
Chini.png es una cantautora chilena que es difícil de asimilar con alguien más. No es extraño encontrar alguna banda bajo cualquier variación de la música alternativa, pero alguien que lo mezcle con un estilo excéntrico y teatral, al menos, llama la atención. María José Ayarza estudió artes visuales en la Pontificia Universidad Católica y lo ha hecho notar en su carrera. Su trabajo no es solo la música, el medio audiovisual también es una parte elemental de su identidad. Los trajes, maquillaje, puesta en escena y arte promocional son parte de su esencia. Podemos ver la fuerte influencia de su estilo en sus videos musicales, los cuales la gran mayoría han sido dirigidos por ella. Si los han visto, ya se pueden imaginar qué esperar de una presentación en vivo donde Chini tiene libertad para dar todo de sí.
Debutando oficialmente con Chini & the Technicians (2015-2019) con su primer larga duración Arriba es Abajo (2018) bajo el sello de Uva Robot, se hizo nombre como parte de la escena alternativa del momento junto a bandas como Niños del Cerro y Tus Amigos Nuevos. El 2020 empieza su carrera solista, con su mayor lanzamiento hasta el momento, El día libre de Pollux (2023). Exitoso tanto en la crítica (oficial y online) como en la recepción de la escena alternativa chilena. Este le valió el Premio Pulsar a Mejor artista rock del 2024, consagrándose como una de las artistas más relevantes de la escena. Finalmente, llegamos al álbum protagonista de este evento, Vía Lo Orozco (2025), el que impacta directamente en la puesta en escena, estando ambos intrínsecamente ligados siendo difícil separar uno de otro.
Este texto no es una crítica al show ni al álbum. Este es un documento de apreciación. No voy a ocultar que me gusta la música de Chini y de sus dos discos solista. Su álbum debut es a mi parecer uno de los mejores lanzamientos chilenos de la década de los 2020s. Estoy muy pendiente de lo que se hace llamar la “nueva escena chilena” (a falta de un mejor nombre) y son tiempos interesantes para la música nacional. Tener a Pollux junto a Deseo, Carne y Voluntad (2025) de Candelabro, La Brea (2025) de Hesse Kassel, Enola Gay (2022) de Asia Menor y Apoyo Emocional (2023) de Estoy Bien, me hace querer ser parte (como fan) de este movimiento. Esta instancia se suma a lo emocionante de esta época de la música chilena.

Sobre el concierto en Matucana 100, el show está enfocado directamente sobre la temática principal de su último álbum: infancia y nostalgia millenial. La decoración del escenario asimilaba una cabina de pasajeros de un avión, con los miembros de la banda como los azafatas y azafatos encargados de relatarnos en qué trayecto del viaje vamos. Además, tenemos decoración que se asemeja a la época de los 90s y principios de los 00s, como las televisiones de caja. Antes de empezar el show, había un código QR para jugar un mini videojuego con la estética del video de “Tímida”, desarrollado por el hermano de Chini, usando los diseños del dibujante chileno Butzbo. Esto es un pequeño detalle, pero muestra el cariño que le coloca la artista a su presentación. Las visuales en pantalla detrás de la banda tienen una temática de finales de los noventa, con hitos que se grabaron en la memoria de ella.
La presentación comienza con un video casero de Chini de pequeña, grabado por sus padres. Unos días antes de la presentación, la artista subió una fotografía de su infancia a su cuenta de Instagram, que es donde basa la portada del álbum. Este pequeño video ahonda en ese sentimiento de tiempos inocentes y buenos recuerdos, para finalmente dar el comienzo al recital. En este nos presenta todo el repertorio del último álbum, con interludios compuestos de descripciones de los miembros de la banda sobre en qué parte del viaje vamos y videos de Chini relatando pasajes de su infancia. El más notorio de todos, es uno en el que muestra que va al camerino en una pausa, para presentarnos un monólogo en que relata sus relaciones complicadas que pasó con otras niñas de su infancia. Chini ha relatado que el bullying fue un tema durante su niñez y esto se presenta como una experiencia para su superación.

De las presentaciones más notables: “Manflorita”, tenemos una interpretación basada en el video musical llevando su ejecución a una actuación en vivo, junto a la ayuda de Metalengua y la protagonista del video. Con “Oro”, Chini junto a la participación de Javiera Parra, Nando García y Laurela, se visten de monjas para presentarnos una experiencia más relajada a esta altura del álbum. Con “Pide un Deseo”, tenemos la presentación de un personaje (creo que “Cacho de Cabra” era su nombre), y se nos presenta un hombre interpretando la canción en medio del escenario (con una estética similar a la del video de la canción). Finalmente, el show termina con las canciones principales del álbum anterior.

El show fue una experiencia hecha con mucha dedicación y esfuerzo. Chini mencionó colaborar con más de 40 personas para la realización del evento y para mostrar la importancia del trabajo como equipo, mostró a los colaboradores como los créditos al final de una película en la última canción de Vía Lo Orozco, además de un pequeño discurso agradeciendo a todos. A sus padres que estuvieron presente también les hizo una dedicatoria, haciéndoles mención como una parte fuerte de su inspiración para este disco. Fue una experiencia cercana, un tanto triunfal luego de que todas las partes se dieran como se tenían que dar.
Les recomiendo la música de Chini.png. Música alternativa, medio shoegaze, medio indie, medio punk. Tal vez no les guste, pero al menos será interesante.

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