FRANKENSTEIN: «Una decepción» – CRÍTICA

Guillermo del Toro. Uno de los mejores directores del siglo 21, punto. Lo siento, si odian el cine de Del Toro, no tengo nada que decirles, creo que es uno de los autores más creativos y brillantes en desplegar su visión en tales obras maestras como “El Laberinto del Fauno”, o su reciente versión de “Pinocho”.

Guillermo del Toro tiene esa sensibilidad por el cine de horror y fantasía que lo hace único en su clase. Su mezcla de monstruos, dirección de arte y tacto para la música y la fotografía hacen de cada una de sus película inmediatamente reconocible.  Entonces, cuando tienes un director con un sello tan claro, saber que tiene un proyecto pasión bajo el brazo es inmediata señal de entusiasmo. 

“Frankenstein” es una novela de Mary Shelley, publicada a inicios del siglo 19, y considera la primera obra de ciencia ficción en la historia. Tal vez una de las piezas de literatura más influyentes en la ficción moderna. Y por muchos años, un proyecto de pasión de Guillermo del Toro.

El director tendría este proyecto en mente desde hace casi veinte años. En su momento él citó el guion de Frank Darabont como una adaptación perfecta, un trabajo que fue adaptado por Kenneth Brannagh en 1994. Así que sí, dos décadas con este filme en mente, pasando por no solo uno sino que DOS paros de escritores, hasta que Netflix le dio la luz verde en 2023 para comenzar producción, dada la relación del director con la productora en la excelente “Pinocho”, que le valió su último Óscar al autor mexicano.

Este filme tuvo su estreno mundial en la selección oficial del festival de cine de Venecia, para luego tener una premiere en Toronto donde tuve la increíble oportunidad de verla en su estreno junto al director y todo el elenco protagónico. 

Y bueno, en este filme Oscar Isaac protagoniza como el doctor Victor Frankenstein. Un científico obsesionado con la muerte quien en su deseo por alcanzar la inmortalidad da vida a una criatura (interpretada por Jacob Elordi) que desafiara la línea entre la vida y la muerte.

El estilo de Guillermo del Toro

Tal como mencioné, este filme era lejos mi película más anticipada del festival. Mierda, esta era mi película más anticipada del año después de “Mickey 17”. Y… qué debo decir, es una gigantesca, gigantesca decepción.

Comencemos por qué es lo que hace a Del Toro ser Del Toro: la materialidad. Si bien Del Toro saltó bastante rápido del filme al digital (casi todas sus películas desde “Gigantes del Pacífico” fueron rodadas con cámaras digitales), sus películas siempre han tenido una practicalidad tangible en cámara. Tanto por su extenso uso de dirección de arte, decoración, efectos prácticos, como por su influencia gótica y clásica de filmes de horror fundamentales en el canon del cine. Cuando pensamos en sus mejores obras como “El Laberinto del Fauno”, o “El Espinazo del Diablo”, pensamos en el calor con que el director construye sus monstruos y los vuelve algo real, muchas veces alegóricos a los reales temas que la película trata. 

Entonces… ¿por qué esta película luce tan falsa? 

Como dije antes, Del Toro no es ajeno a las cámaras digitales o incluso los efectos digitales, pero sabe incluirlos de forma orgánica, que se sientan como una extensión del mundo. En este filme poco se siente real. Tenemos tus clásicos de sets del director. Castillos con pasillos y habitaciones, locaciones exóticas como de fantasía, pero el filtro digital lo hace sentir tan falso. 

¿Es esto producto de colaborar con Netflix? No quería pensar lo peor, porque “Pinocho” es tal vez mi segunda película favorita del director, pero lamentablemente, esto encaja como una película de Netflix. Vi esto en un cine, en un TEATRO, con una proyección hermosa, con un público entusiasmado por ver esto, y mientras las imágenes pasaban frente a mis ojos solo pensaba en lo mucho que luce como una película de Netflix.

Detengámonos en el mero uso de efectos. Hay tanto animal digital en esta película. Lobos, ovejas. Inmediatamente falsos a la mirada. Y efectos plásticos: fuego digital, sangre digital. Estoy sorprendido al igual que decepcionado que un director con una sensibilidad por lo tangible haya visto reducido su tacto por el artilugio de lo digital.

“Frankenstein” de Mary Shelley

Luego está la estructura. Este filme afirma ser una adaptación fiel de la novela original, además de beber de las obras insignes de “Frankenstein” como la película de James Whale, además de su increíble secuela “La novia de Frankenstein”. Y sí…. supongo que es más fiel.

El filme comienza tal como el libro, con el doctor Frankenstein en el ártico contando sus penurias en un estilo in-extrema-res. Y… es muy extraño. Primero porque nos somete a una terrible secuencia inicial en que todas mis quejas sobre el estilo de la película se vuelven evidentes al ojo, pero además nos somete a un estilo casi de un vacío filme de acción. Esta película a ratos se asemeja más a una obra de superheroes que a un filme de horror gótico, pero me estoy adelantando.

La estructura es rara porque nos somete a un ritmo desbalanceado. Por un lado, por este extraño prólogo en el ártico, que por muy cercano que sea a la obra original, tiene un pulso raro en este filme. Y además porque continuan dos partes que parece unidas con corchete.

Siendo honesto, el filme se levanta en esta primera parte. Oscar Isaac es increíble en este rol. Amo el carisma y locura que pone en el personaje y de verdad lo intenta por sacar adelante este proyecto. En general, EN GENERAL, este es un gran elenco: Mia Goth, Christoph Waltz. Hacen un más que decente trabajo en brindar carisma a esta parrilla de personajes.

Así que en realidad tengo muy pocos problemas con esta primera parte. Toma influencia directa del libro de forma que se siente que es donde el corazón de directo está. Especialmente en la relación tóxica padre e hijo que luego se traspasa a la misma relación entre el doctor y la criatura.

Hay decisiones extrañas en la adaptación. Particularmente todo lo relacionado a la creación misma del monstruo. La motivación científica es clara, aún cuando la relación entre los personajes de Oscar Isaac y Christoph Waltz den para un clímax demasiado obvio. Dicho eso, no tenemos una escena estilo “está vivo”. Un momento insigne en cualquier película de Frankenstein aquí no existe. Y no es como que esté diciendo que es malo el mero hecho de que no esté, pero no lo remplazaron con nada. Toda la secuencia en que dan vida al monstruo es incómoda.

PERO, creo que por esta primera mitad de verdad pensé que esta película podía ser buena y que el prólogo solo sería solo un pequeño traspié. El filme usa todos los artilugios del director, y si bien es más “La Cumbre Escarlata” que “La Forma del Agua”, pensé que podíamos estar en terreno seguro, pero luego viene la segunda mitad, y debo hablar del monstruo….

El «monstruo»…

No hay por donde evitarlo, Jacob Elordi no es bueno en esta película. He visto comentarios divisorios sobre esta actuación, gente que lo adora, gente que lo odia, yo no sería tan hiperbólico, no creo que Jacob sea un mal actor, para nada, pero no es el actor para el rol.

Del Toro acostumbra trabajar con Doug Jones, un increíble actor que siempre interpreta a los monstruos de sus películas. Y bueno, aquí en lugar de eso tenemos a Jacob Elordi. Que sí, o sea, es un tipo muy alto, al menos en términos de presencia entiendo porqué pondrías a alguien como él en este papel, pero emocionalmente no creo que de el ancho.

Primero porque el diseño mismo es feo, pero no feo como lo es un monstruo, sino que feo como que no tiene personalidad. Es una yassificación del monstruo de Frankenstein. Tiene esta piel digital que le quita personalidad. Y además está cómo se mueve y cómo habla. No creo en esta criatura.

Pero luego está cómo se describe su protagonismo. Él es el narrador de la segunda parte, y sí, aquí no es. Es un segmento incómodo con un torpe ritmo, y si bien tiene leves momentos de belleza, especialmente en la conexión que la criatura tiene con algunos seres humanos, es muy raro lo que deciden hacer con el personaje. Sin contar que tenemos los peores momentos de animales digitales.

Además, por algún motivo el guion decidió darle ¿poderes? a este monstruo. Y entiendo, es una especie de Dios. Un ser que renació entre los muertos. No estoy pidiendo realismo en un filme de fantasía. Pero para ser una historia tan romántica en su corazón, es muy extraño ver esta criatura con tales poderes de regeneración o superfuerza. Como si fuera una mezcla entre Hulk y Wolverine. ¿Por qué?

¿Sutileza?

En general, el filme se siente como una gigantesca falla de cálculo. Es decir, no es un filme terrible, hay una serie de elementos que solo por existir elevan esto por encima de docenas de películas que he visto este año: actuaciones, dirección de arte, etc…

Pero cuando recuerdo que este es un proyecto de pasión de Del Toro, lo primero que me pregunto es: “¿por qué?”. ¿Por qué Del Toro quería hacer de *esta* su visión? ¿Qué hay de especial en la forma en que este filme aborda sus temas y personajes que lo hace intrínsecamente “Del Toro”.

La película tiene la sutileza de una roca. En un momento literalmente le dicen al Doctor Frankenstein que “él es el monstruo”. Entiendo que el director quería explorar la relación padre-hijo, pero nada en este filme se gana sus momentos de grandeza.

Hay una muy sutil relación que se establece entre un personaje y el monstruo, pero es tan sutil que no se siente real. No es como que el filme construya un puente entre ambos personajes, solo de repente tenemos que presumir que esto es algo que existe en la película.

Así con una serie de decisiones que en serio me hacen preguntarme qué pasó con este guion. Cómo es que esta es la visión real de uno de los mejores directores del siglo 21.

Conclusiones

No quiero sonar hiperbólico porque en honor a la verdad esta no es una terrible o siquiera mala película, pero uno viene esperando un sello de calidad de Guillermo del Toro, especialmente cuando escuchamos la frase “Frankenstein de Guillermo del Toro”. Es algo que hace tanto sentido que en serio me parte el corazón que el destino final sea este accidente.

Porque si no fuera poco, no es una película particularmente entretenida. Con dos horas y media de verdad se hace una lata de ver. Y de nuevo, fui con altas expectativas, completamente preparado para amarla, pero a veces la realidad choca contra nuestra ilusiones.

Así que sí, miren, no voy a tachar a Guillermo como el gran director que es. Él tiene buena fe para una carrera completa, pero me parte el alma ver que esta termine siendo mi gran decepción del año. Un tornado de ideas sin coherencia, empaquetados para verse bajo el superficial alero del streaming.

“Frankenstein” es un LIGERO 5/10

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