Esta última semana estuvimos asistiendo a la última edición de SANFIC, y estas son algunas de las películas que vimos:

REPRODUKTION de KATHARINA PETHKE
En este documental se explora la conexión entre arte y maternidad a través de los ojos de un conjunto de edificios en Hamburgo y tres generaciones de mujeres.
Ugh. A ver, por donde comienzo.
«Reproduktion» tiene buenas intenciones, y comienza desde un lugar sincero. Este documental busca contrastar cómo las distinas vertientes que caracterizan a una mujer, y la contradicción que puede emerger de esta idea de ser artista y madre en paralelo.
Dentro del texto hay conversaciones interesantes, y una historia… decente. El grave problema es que el filme toma esta crónica y hace algo muy aburrido.
No me gusta solo quedarme en el ritmo como puntapié para criticar un filme. Y Dios sabe que no soy ajeno a películas lentas y pausadas. Pero esta película exige demasiado de uno.
Es un documental en que el texto es como un bombardeo. Tendremos eternas narraciones sobre hechos que ocurrieron. Y muy poco ocurrirá visualmente. Pero lejos de ser una obra experimental en que lo oral prime por sobre lo visual, es una película muy estándar. No tiene grandes experimentaciones en el montaje o la fotografía.
El filme se toma su tiempo. Y si bien tiene momentos de lucidez. En que las imágenes contrastan el texto de forma interesante, no puedo argumentar que eso constituya el grueso de esta película.
Por el contrario, la desconexión entre lo que escuchamos y vemos me hace sentir que estoy viendo algo que fue grabado en esperanza que hubiera una narración interesante que lo acompañara.
Hay instantes fascinantes artísticamente. Planos secuencia dentro de estos edificios. Escenas en los cursos de arte. Creo que cuando estamos dentro es donde más interesante y mejor argumento tiene. Pero cuando se dedica a recopilar estas anécdotas, se pierde entre la verborrea de su guion.
Y no sé, no diría que fue una decepción porqué no sé qué debía esperar, pero no es algo que recomendaría a menos que seas un tipo de persona muy particular. No es algo de lo que honestamente estaré pensando de aquí al futuro.
«Reproduktion» es un POTENTE 4/10
KAYE de JUAN CÁCERES

En este filme Yeka (interpretada por Antonella Bravo) es una niña en Algarrobo quien sufre una grave pérdida. Lentamente irá comprendiendo al mundo a su alrededor de lo que significa vivir en las tomas, en que la delincuencia, las drogas y la música sacuden su entorno y familia.
No es inusual que tengamos películas chilenas que busquen explorar esta sensación angustiante del conflicto de pertenecer a zonas marginales, pero sí es normal que esa visión venga desde un punto de vista asimétrico, desde arriba hacia abajo. En “Kaye” puedo ver que la sinceridad nace desde y para la comunidad.
Hay una cierta mirada “imparcial” en que se vislumbran los eventos alrededor de esta comunidad con un dejo de tristeza, pero no realmente prejuicio. Creo que una de las escenas que mejor captura cómo la zona se comunica es una señora en un kiosco vendiéndole un cigarro a una niña, con la excusa que el cigarro no es para ella, para que finalmente se lo dé a otra persona.
Y la protagonista Yeka se mueve alrededor de esta historia de forma sensible y dramática. Con esta tristeza ante la tragedia, pero cierta inocencia que le evita ver el caos más allá de su nariz.
Porque el corazón del filme es sobre esta niña perdiendo la inocencia, dándose cuenta que su familia puede estar metida en temas graves, que la gente junto a ella puede caer en la violencia, las drogas, la prostitución. Es una película muy triste en el pecho.
Juan Cáceres construye un lente con mucho detalle. Un encuadre sensible en esta comunidad, que se mueve estático dentro de distintas locaciones y te hace sentir como esa mirada restrictiva de ser un niño en un entorno violento.
Ahora, estructuralmente el filme tiene varias restricciones. Primero por sobre todo, cómo decide armar este guion. Esta historia se gatilla por una tragedia, y de ahí en adelante es más o menos una confirmación de todo lo que conocemos. La violencia es mala, las drogas son malas. Y siento que es inevitable para la película no caer en un círculo de hablarnos sobre los mismos dos o tres temas.
Tal vez habría sido mejor si hubiera cerrado con la tragedia en lugar de comenzar, porque lo que vemos si bien es un filme más interesante por cómo está estructurado, no creo que hayan estrujado el potencial de esta decisión.
Sin contar que… la película tiene un final. Y sin exagerar creo que los últimos cinco minutos son… terribles. Mucha de la buena fe que la película cultiva, que creo que pudieron haber hecho de esta una espectacular cinta, decaen por una muy pobre decisión tanto de guion como de estilo del final mismo.
Entiendo que el filme quiere comentar sobre el lugar de la música urbana en estas comunidades, pero no solo no creo que la música que incluyeran en esta última escena fuera particularmente buena, creo que da un incómodo mensaje sobre cómo la única forma de escalabilidad social es la música. Sin considerar que la escena misma es… Ugh.
Pero bueno, dentro de todo sí creo que es una sólida, sensible y dramática película. Con una sólido actuación protagónica, un decente lente en la dirección, y un filme que palpa amor por su comunidad.
«Kaye» es un SÓLIDO 6/10
THAT SUMMER IN PARIS de VALENTINE CADIC

Esta película se centra en los Juegos Olímpicos de París 2024. Blandine (interpretada por Blandine Madec) es una chica que llega desde Normandía para ver la competencia de natación. Desorientada por el caos de la ciudad, deberá navegar el tornado de la metrópolis cuando las cosas no salgan como ella esperaba.
Esta es la definición de un filme de confort. Si bien no es una película particularmente destacable tanto en historia, actuaciones o presentaciones, se introduce como este fragmento de vida en que es más bien sobre cómo navegar el caos de la ciudad, versus tener un conflicto con inicio y conclusión.
Es bastante efectiva en esta presentación. “That Summer in Paris” es una obra que los hará sentir mucho si han estado en ese lugar de cómico estrés, de encontrarte fuera de tu lugar, de ir contra la corriente.
Al ambientarse en la sombra de los juegos olímpicos presenta otra capa de caos. No sé, me hace sentir ese calor que viene de los eventos masivos, de querer hacer algo y que todo salga contra tus expectativas.
Una de mis escenas favoritas es cuando Blandine es arrestada por error y tiene que explicar porqué deberían ser menos malos con ella. Captura esta personalidad de sentirte fuera de lugar, sin perder el humor de la situación.
Porque también un gran protagonista en esta historia es, por supuesto, París. La capital francesa devora cada locación. Y se vislumbra lejos de tu clásica visión romántica, y más bien cómo un lugar que gente vive y visita.
Como mencioné, esta no es una película particularmente destacable. No es un filme que siento que estaré recomendando demasiado hacia el futuro, pero me sentí bien viéndola, y creo que con la perspectiva correcta, puede fácil ser una de sus películas favoritas. Es una obra para apretarte el pecho.
“That Summer in Paris” es un POTENTE 6/10
«LO QUE NO SE DIJO» de RICARDO VALENZUELA PINILLA

En esta obra Margarita y Cucho (interpretados por Patricia Cuyul y Héctor Morales) son trabajadores para la empresa de telefonía Southern Connection en una Puerto Montt de los 90s. Ellos irán terreno por terreno ofreciendo estos servicios, enfrentados a la desconexión de la zona, y cómo la falta de comunicación, metafórica y literal, sacude sus vidas.
Este es el tipo de película donde en serio tú puedes decir que se hizo la pega. Hay un enfoque muy técnico en esta historia.
La fotografía tiene un filtro de filme. La relación de aspecto es 4:3. Tenemos muchos primeros planos, cambios de enfoque. Si una cosa puedo valorar es la destreza técnica en hacer secuencia que “luzcan bien” y tengan un noción sobre cómo entregar algo que sea artístico.
Es claro cómo el filme borde el bajo presupuesto haciendo lo mejor que puede con lo que tiene. En el conversatorio posterior comentaron que tuvieron un puñado de terrenos en qué trabajar, pero se las arreglaron para hacer que cada uno luzca como un lugar distinto. Y como digo, hay harto plano móvil. La cámara requiere de un conocimiento y como dije, destreza, para llevar a mérito mucho de lo que se propone.
El tema aquí es que todo esto va en servicio de un guion completamente desconectado del lente. En el papel tenemos una especial de comedia negra, donde hay chistes en cada escena, y una suerte de humor incómodo.
Pero en el encuadre este es un filme dramático y “artístico”. Y no es como que ambos elementos sean excluyentes. Puedes hacer una comedia negra con un enfoque dramático, pero requiere de un sentido del humor que esta película no tiene.
Fuera de un par de sonrisa, poco me hizo reír en esta película, y en serio hay mucho chiste que se resume en el choque cultural entre estos vendedores de teléfonos y la gente de campo.
Y lo otro es que las actuaciones dejan mucho que desear. No tanto por el talento de los actores, quienes no dudo que hicieron lo mejor que pudieron. Pero la dirección se limita mucho sobre lo que permite que entreguen. Mucho plano secuencia o plano estático sin cortes, en que no hay ritmo para el diálogo. De repente da la sensación que hay una combinación precisa de líneas que termina en una escena incómoda por cómo está editada.
De hecho, en las secuencias donde tenemos a los protagonistas conversando en el auto, esto casi seguro que el diálogo está doblado encima. Eso, o la mezcla de sonido arruina las conversaciones. Porque el ruido y la limpieza del diálogo con calzan con lo que vemos. De hecho, en ciertos momentos ni me da la percepción que el movimiento de bocas calce con el diálogo.
Y al final, miren, hay un tema sobre cómo la comunicación puede ser literal o alegórica, visto en el título y cómo los personajes no pueden hablar, tanto porque tienen trabas internas que se lo prohíben, como porque literalmente no tienen los medios físicos para hacerlo. Y entiendo que esto va en el propósito de algo que tenga significado. Pero hacia el final se siente como un filme que quiere decir mucho pero realmente no comenta nada.
Y es una lata. Porque con este nivel de trabajo y pasión me habría encantado amar este filme. Pero salí de él con esta decepción en la boca que no puedo quitarme.
No les diría que no la vean, pero no estaré pensando en ella para nada hacia el futuro.
“Lo que no se dijo” es un LIGERO 4/10
«EL MONSTRUO DE XIBALBA» de MANUELA IRENE

En esta película Rogelio (interpretado por Rogelio Ojeda González) es un chico mexicano quien es enviado de Ciudad de México al Yucatán. Allí, obsesionado con la muerte, se encuentra lo que él llama “el monstruo de Xibalba” un viejo hermitaño que parece haber hecho un trato con la muerte.
Una de las mayores sorpresas de la semana sin duda.
Entre a esta película sin mayores expectativas por sobre el hecho que fuera una pieza de la competencia internacional, y me topé con una cinta emotiva dulce y carismática. Todo desde los primeros planos irradia ese tono juguetón, como estar en los ojos de un niño.
El filme comienza y de inmediato tenemos el concepto de muerte frente a nuestras narices. Un accidente de auto que despierta la atención de Rogelio, y de ahí en adelante esta obsesión con la muerte lo lleva a entablar la relación principal, e incluso pensar en asesinar al Monstruo de Xibalba.
Es muy dulce, porque si bien el filme cae en estos lugares comunes sobre la inocencia en circunstancias críticas, en esta obsesión con la muerte cae en algo así como terreno gris, en que a ciertos momentos bordea con el horror corporal.
Rogelio es una estrella. Este muchacho tiene el encanto del sol. Brilla en cada plano y sabe perfecto como encapsular el tono de inocencia y sarcasmo del guion. Es una actuación fenomenal en cualquier caso, pero particularmente destacable para un niño. Más aún cuando pensamos que tanto del filme depende de él.
Es interesante porque el filme tiene un humor muy seco. No hay muchos chistes en términos de premisa y remate, sino más bien una especie de anti-humor en que solo el contraste de tonos lo vuelve encantador y divertido.
Pero por sobre todo la estrella es la química entre Rogelio y Don Emilio. Al inicio tú ves a Emililo como este ser oscuro y siniestro, pero su relación crece y crece hasta que amas verlos juntos. Y eso solo llega hasta un clímax natural en que honestamente, me sorprendí una vez terminó. Pude haber visto media hora de película más. Pero ese es el encanto de una excelente película, te deja sediento de más.
Manuela Irene es una voz. El filme usa esta banda sonora de vientos que le da un tono exagerado y dramático al filme. Y los lentes igualmente exagerados pisan el pedal con sus imágenes. Tenemos secuencias de conversación mundana es que la apertura será tan excesivo que es como si cosas más intensas estuvieran ocurriendo a solo niños conversando.
En términos de historia el filme no es algo muy especial. Es la historia de un niño llegando a las paces con su obsesión con la muerte y haciendo amistad con la representación física de morir.
Pero lo que el papel no es único, la dirección, actuaciones, fotografía y banda sonora elevan.
“El Monstruo de Xibalba” es una excelente película, pero por sobre todo, una voz fresca de una directora que me tendrá gratamente entusiasmado de seguir su carrera. Hay mucho para querer y poco para odiar en este filme. Se los recomendaría de todo corazón.

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