El cine es el séptimo arte, y no por nada. Es una representación viva del “arte moderno”. Y le sigue a décadas y SIGLOS de literatura, teatro, danza, etc…
¿Y dónde queda la poesía? Hacer poesía es una odisea en el siglo 21. No solo es económicamente inviable en la mayoría de los casos, el hambre por la vertiente artística está tan limitada que a menos que salga en una canción difícilmente alguien se detendrá en una colección de versos.
“Un Poeta” es la obra revelación de Simón Mesa Soto. Filme que tuvo su estreno internacional en el Festival de Cannes, donde ganó el premio del Jurado en la sección de Una Cierta Mirada. Y tuve la increíble oportunidad de verla en el contexto del SANFIC, hace tan solo unos días.
En este filme Óscar Restrepo (interpretado por Ubeimar Rios) es un poeta en desdicha en Medellín. Cuando conozca a Yurlady (interpretada por Rebeca Andrade, una joven promesa en la poesía, intentará ayudarla y en el proceso, ayudarse a sí mismo. Aún cuando el mundo del arte no pueda ser siempre lo que aparenta.
La tragedia de la poesía
Óscar es una representación viva de en qué está la poesía en el siglo 21. Es un hombre sin rumbo, sin vida, quien está desconectado no solo de la actualidad, sino que de cualquier relación real.
Este hombre no es capaz de sostener un trabajo, y pareciera que solo la idea de trabajar suena como un crimen contra el arte. Es casi que el estereotipo del estereotipo de un hombre de humanidades.
La película, en la primera parte, hace muy poco por corregir o embellecer su imagen, todo lo contrario. El filme patea esta historia con un protagonista arrogante, desagradable; un idiota basicamente. El tipo de persona que hace clases borracho, se mete en discusiones sinfín. Y lo peor de todo, quizás alguien sin verdadero talento.
Desde ahí nace el principal drama, y de alguna forma comedia, en esta historia. Tú esperas que Óscar sea tal vez el contraste de un hombre no-valorado para sus talentos, pero todo lo contrario, mucho del conflicto nace desde su arrogancia. De no ser capaz de aceptar a quienes son mejores que él, ni de adaptarse a lo que el arte necesita. Él tiene una visión de pureza que no le importa a nadie excepto a él mismo.
Esta raíz de conflicto nos desenvuelve en un maravilloso tono. El filme tiene este ritmo para la comedia que se empapa en cada plano, en cada corte, en cada zoom dramático. Y es legítimamente chistosa. Para su historia uno no imaginaría reírse tanto viéndola, pero me sacó grandes carcajadas.
Todo esto en este tornado de arte, de qué significa hacer arte. Sin realmente dar una respuesta real.
Íntimo lente
Este es un filme con una gran visión. La dirección y fotografía brillan por sobre todo.
El 16mm es intrusivo, casi imposible de ignorar. De hecho la textura es tan sucia que no solo ver el grano, sino que ver las marcas físicas de la imperfección rasgar la paleta de colores. La obra ilustra un Medellín sombrío, nostálgico, y artístico. Eleva estas calles a obras de ficción y te inmersa en una ciudad viva dentro de su contraste.
Claro que esto extiende el calor del tono. La película tiene un gran sentido del humor. Por ejemplo, al inicio Óscar se queja de que García Márquez era un sediento de reconocimiento, y mucho después en la película cuando le ofrecen dinero es un billete con el rostro del Gabo. Cuando están echando a Óscar de un lugar la cámara rota hacia una imagen de Bukowski gritando. Hay un enorme sentido de distribución física que da esta mirada vertiginosa, como si la cámara fuera un personaje.
También el montaje corte en los momentos precisos. Esta debe ser de las mejores ediciones que haya vito en 2025. Un filme en que el humor se ensalza por cortar cada escena en el momento preciso.
¡Elenco y personajes!
El elenco devora estos roles. Tienes a Ubeimar Rios en un rol protagónico deslumbrante. Su actuación de magnética, hipnótica, tiene este rango de drama, tragedia, humor. A pesar de lo desafiante del guion, de tener a un completo imbécil como protagonista, en serio te encariñas con él y crees en que sus intenciones son puras. Óscar es como este dinosaurio. Este hombre de otro tiempo que no es capaz de aceptar su propia mediocridad. Que en su deseo de grandeza se perdió en los mares del tiempo.
Se menciona que Óscar no hizo mucho con su vida porque se enfocó a leer, pero al mismo tiempo, no sabemos de más de dos de sus libros publicados. Así que da esta sensación de que ha enfocado casi toda su vida a algo a lo que realmente no es capaz de crear.
Sirve de gran contraste al resto del elenco. Guillermo Cardona como Efrain, quien es más bien el estereotipo de alguien exitoso, simpático, pero con una capa oscura bajo su piel. Y por supuesto Yurlady, quien en la increíble actuación de Rebeca Andrade captura esta pena y confusión de vivir una vida compleja, pero vers envuelta en una situación que escala por sobre ella misma.
Ahora, una restricción del guion es que muchos de estos personajes caen en lugares comunes. No es que la película apunte a buenos y malos, pero varios personajes, como Efraín o el tío de Yurlady, son exactamente lo que esperas que serán, y eso da para drama menos interesante, especialmente cuando llegamos a la tercera parte, que es donde está el jugo del guion.
¿Sobre-cinismo?
El filme puede pecar de ser… demasiado cínico.
Creo que hacia el final, con sus últimos minutos, llega a una especie de verdad sobre qué significa ser una mejor persona, qué significa ser un artística, y quizás mi tópico favorito, qué significa ser sincero.
Pero sí siento que el guion en esta búsqueda por una verdad puede ser excesivamente crítico con… demasiado.
Porque en cierto punto pareciera que todos son malos. Y no tengo mucha tolerancia con ese tipo de reflexiones. Del estilo de “todos son tontos menos yo”. Porque el filme no deja a nadie a salvo. Se tira contra los burgueses, contra los pobres, contra los estudiantes. Y puede ser un poco mucho para mi gusto.
En la tercera parte ocurre algo que pone a nuestros personajes contra la pared. Y siento que el filme diverge a un lugar muy distinto versus lo que estaba siendo antes. Y en esta gran crítica, el que mucho abarca poco aprieta. Porque es fácil estar en contra de todo y de todos.
Ahora, esto existe porque también la película busca tener esta macro-reflexión. En que pareciera que tal vez no hay lugar para el arte o la poesía en el siglo 21. Y que insistir, ir contra la corriente, intentar ser sincero cuando sencillamente no se puede. Cuando el arte no paga. Cuando los pobres no pueden hacer poesía porque necesitan comer. Es cierto, es súper cierto. Pero también cuando estos mismos personajes luego caen en otros pecados. Como querer comercializar el arte, o ignorar hechos potencialmente inapropiados por dinero.
Creo que la película se escribe a si misma hacia un callejón sin salida. Y por suerte sí llega a un lugar sincero hacia el final mismo.
Conclusiones
“Un Poeta” es una increíble película, un poco llena de sí misma, pero un filme con mucho para decir y grandes medios para decirlo. Tiene quizá mi edición favorita del año, en compañía de un elenco lleno de sinergia y calor.
Simón Mesa Soto es alguien a quien definitivamente deben poner ojo, y si tienen la opción de ver este filme, hay muy poco que debería limitarlos de hacerlo.
Es divertida, es dramática, es poderosa. Una reflexión del arte que está hecha para sacudirte, despertarte, y preguntarte a ti mismo, por qué hacemos arte en un mundo que no fue hecho para los artísticas. Cuál es el propósito del arte. Cuál es el propósito de comentar sobre arte.

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