EXIT 8: «Decente ejecución de un sólido concepto» — CRÍTICA

¿Por qué es tan difícil adaptar un videojuego? Lejos están los días en que el medio se consideraba inadaptable, pero tampoco vamos a decir que la calidad del género está en su cima. De a poco vamos aplanando la curva y los juegos se consideran solo otro arte que se puede adecuar a una película, pero la receta sigue siendo específica en su éxito.

Siempre tendrás mejores chances a mayor libertad creativa con el material de origen. Podemos enumerar los grandes casos de adaptaciones narrativas como “The Last of Us”, pero esos casos más bien son la versión inversa: películas interactivas que solo regresaron al medio del cual bebían inicialmente. Si más que adaptar un juego lo que adaptas es la idea de un juego, el rango de victoria se amplía.

“Exit 8” es una adaptación del videojuego titular con un camino curioso. Lejos de las garras de compañías trillonarias, este es un filme independiente, basado en un juego independiente, el cual llegó tan lejos que su premiere oficial fue en la sección de medianoche del festival de Cannes el año pasado. Dirigida por Genki Kawamura, su segundo largometraje oficial luego de una larga carrera como productor de filmes tales como: “Your Name”, “Sizume”, y la magistral “Monster” de Hirokazu Kore-eda.

En esta película Kazunari Ninomiya es un hombre atrapado en un misterioso subterraneo con específicas reglas: el pasillo suele ser el mismo, si encuentra una anomalía debe regresar, si todo es normal, debe seguir. Si cumple estas reglas irá avanzando de salida. Deberá así llegar hasta la “salida 8” si pretende escapar.

Estética de videojuego

Lo principal que un filme basado en un videojuego pretende capturar es la estética. Por supuesto que es posible hacer una obra radicalmente opuesta a su material original, pero es claro que muchos artistas buscan hacer de su producto algo reconocible, especialmente si es un trabajo popular.

La película cubre varias decisiones estéticas que trazan enlace directo con su material de origen. Lo primero y obvio es la dirección de arte. El pasillo de este subterráneo tiene personalidad. Es claro que es el punto fundamental de una película así. Si deseas que el espectador enganche con una historia cuyo eje es ser capaz de encontrar diferencias en un lugar físico, más te vale que ese lugar vibre en personalidad.

Hay un constante sentimiento de repetición. En este punto, la película usa sus ciclos de reiteración para vibrar en igual sintonía que el protagonista. Sentirse cansado y atormentado.

Asimismo, el director excede de planos secuencias. Soy escéptico a un autor muy enamorado de planos secuencias, porque si no tienen un punto claro puede ser más un ejercicio estético que una decisión artística. Esta película tiene un propósito claro en sus elementos. En un juego tú controlas una cámara en movimiento sin cortes. Usar planos largo para describir las escenas te inmersa en la percepción de estar jugando, o mejor dicho, como ver a otro jugar.

Anomalías en lo cotidiano

El tema principal de “Exit 8” es cómo no ponemos atención a los detalles a nuestro alrededor. Una tesis tan explícita que resulta obvia cuando pensamos en la premisa misma. El filme hace un sólido intento por explorar estos términos, pero se queda coja en realmente llegar a una verdad ineludible.

Un pecado capital de un filme basado en un juego es descuidar a tu protagonista. La película quiere su torta y comérsela. El personaje principal tiene el mínimo de trasfondo para sentirse conectado con los temas del guion, pero nunca siento que lo conozco íntimamente. Eso pasa cuando debes saltar tan rápido a la acción que no tienes tiempo de procesar los duelo de este chico.

Justo antes de ingresar al subterráneo, el chico se entera que será papá. Es una rara forma de comenzar. Nos piden que empaticemos con alguien a quien no conocemos solo porque podría ser papá (pero nos dicen que ellos ya no son pareja).

Esto se ata con la primera escena: él ve cómo le gritan a una mujer en el metro por el llanto de su bebé y decide no hacer nada. De alguna forma se intuye que él está siendo castigado por no haber hecho algo en ese momento, y creo que la cobardía en general sería una mejor tesis con la que deconstruir al protagonista, que este conflicto sobre su paternidad.

Repetición frustrante

El filme se subscribe a constante tensión. Como tú juegas esto a su par, tú buscas las anomalías en cada nivel junto al protagonista. La cámara en movimiento te mantiene tenso y hace de una película sin mucho pasando una obra dramática de 90 minutos.

Tengo varios problemas con este sentido de repetición. El primero es que si estamos jugando junto al protagonista, es frustrante cuando estos personajes no reaccionan de forma inmediata ante las anomalías. Si las reglas dicen que ante una anomalía tienes que devolverte, ¿por qué el personaje no hace esto al instante en que algo sucede? Por ejemplo, en una escena él entra y ve un gato, una persona racional vería eso y daría un giro en 180 grados, pero como este filme tiene que durar una cantidad razonable (y necesitamos darle algo de carne dramática al protagonista) no actúa como una persona sensata.

Este es el tipo de cosas que se habrían beneficiado de alterar las reglas del juego. Por ejemplo, que ante una anomalía, en lugar de devolverse estuviera forzados a seguir adelante. Eso coaccionaría al protagonista a enfrentar todas las extrañezas en el subterráneo, en lugar de volverlo un idiota por no regresar de inmediato.

Lo otro es que, si bien estar atrapado en una situación así es inherentemente frustrante, si no establecemos que hay algo en juego en caso de perder, entonces perder no es necesariamente malo. En algún momento establecemos que tomar decisiones equivocadas pueden llevar a graves castigos, pero si equivocarte sutilmente implica que tienes que comenzar desde cero, entonces este juego es solo una prueba de duración. Si perder es tan fácil como comenzar de nuevo, me cuesta ver lo que está juego, puedes repetir este juego un millón de veces y eventualmente vas a salir. 

No me gusta detenerme en este tipo de detalles, pero hacen de una experiencia frustrante. Son las bases lógicas de la película. Si esas bases no tienen pilares fuertes que las respalden, quedas con la sensación que todo es una gran perdida de tiempo.

Conclusiones

“Exit 8” es una decente ejecución de un sólido concepto. No creo que vaya a arrastrarse a fin de año como una de las grandes películas de 2026, pero es una sólida obra de horror y ciencia ficción, con buenas dosis de tensión para mantenerte atento por una hora y media.

Quizás el mayor cumplido que puedo hacer es que hizo que me dieran muchas ganas de jugar el videojuego original. Pero esa es la cosa, sientes como si estuvieras viendo a alguien no muy bueno jugando esto, y preferiría hacerlo yo que ver a alguien más jugarlo. Como sea, creo que es una decente recomendable película, solo no algo nada espectacular.

“Exit 8” es un LIGERO 6/10

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