EL DÍA DE LA REVELACIÓN: «¿Estamos solo en el universo?» — CRÍTICA

El año 1977 Steven Spielberg dirigió “Encuentros Cercanos del Tercer Tipo”, su primer película después del masivo éxito de “Tiburón”, y su debut oficial en el género de ciencia ficción, pero no su último. Spielberg ha sido sinónimo por años de espectáculos de efectos visuales, acción y realidad ficticias en que los alienígenas visitan la tierra y los dinosaurios vuelven a la vida. 

Pero en los últimos años, la últimas décadas incluso, Spielberg ha tenido un hambre distinta. Dramas hechos en laboratorio para ganar premios. Y sí, sé que “La Lista de Schindler” es de hecho una de sus mejores películas, creo que esa sed de premios nos ha dado varias de sus películas más aburridas como “Caballo de Guerra”, y “Lincoln” (opinión controversial, lo sé).

Si soy súper honesto, no he adorado mucho de lo que el director ha hecho este siglo. Sus últimas dos películas que adoré con mi corazón fueron “Minority Report” y “Atrápame Si Puedes” (aunque debo admitir que al momento de hacer este video no he visto “Munich”, que es de sus más queridas). Me gusta mucho “Puente de Espías”, y “Los Fabelmans” es mi cinta favorita de su autoría en los últimos 20 años, pero ¿dónde quedan estas piezas de ciencia ficción? Aquellas que definieron su arte y lo volvieron un nombre en el cine.

“El Día de la Revelación” no solo es un regreso a este género, es también una nueva colaboración con David Koepp, quien ha escrito varias de sus películas, incluyendo “Jurassic Park”, y tuvo un curioso 2026 con “Presencia”, “Código Negro”, y la última “Jurassic World”. Bueno, este filme finalmente llegó a cines los pasados días, donde tuve la opción de verlo.

En este filme, Josh O’Connor es un experto en ciberseguridad quien se convierte en informante para revelar secretos paranormales, lo que lo obliga a huir de una corporación, mientras que una meteoróloga (Emily Blunt) experimenta fenómenos extraños y une fuerzas con él para demostrar que existe vida más allá de nuestro conocimiento.

El toque de Spielberg

Es normal que las opiniones sobre Spielberg varíen. Es la primera puerta de entrada para muchos al cine. ¿Quién no se enamoró de esta arte viendo Indiana Jones o Jurassic Park? El tipo tiene un talento para el arte de consumo masivo, pero es ese mismo talento el que hace que mucho lo odien como un tipo superficial, sin sustancia, que refleja los valores gringos con cursi tacto.

Spielberg no es de mis absolutos directores favoritos, pero adoro varias de sus películas, y creo que su filmografía me da suficiente esperanza para anticipar cada nuevo estreno. La cosa es simple, si hay una nueva película de Steve en cines, iré a verla. Pero hay que ser honesto, como dije, no he amado la mayoría de sus películas este siglo, así que me enfrento a estas cintas con suspicacia. Y creo que este experimento balancea hacia el éxito.

“El Día de la Revelación” equilibra dos cosas en que Spielberg es un maestro como ningún otro. Incluye elementos paranormales de ciencia ficción que te enganchan a una realidad paralela, extendida de nuestros conocimientos. Pero también es un thriller político, en que las ramificaciones reales impactan nuestro ahora, y los personajes pasan la mayoría de la película escaneado no de seres del espacio, sino que de agentes y espías.

Spielberg tiene tal ritmo para la acción que la película es una mezcla de distintos estilos y cada uno de ellos funciona en su propio nivel. Cuando es una cinta de acción es excelente, cuando es un drama es excelente, y cuando es un melodrama es excelente. El director puede pasar de un momento íntimo que los personajes se enfrentan a sus pensamientos íntimos, y en la siguiente ser una intensa secuencia de acción. Adoro el ritmo con que pasa de una secuencia otra. En las manos de cualquier otro director, esto simplemente no funcionaría.

¿Estamos solos en el universo?

El filme lidia con la idea que si hay vida más allá de nuestro planeta. Y esto se ramifica en los personajes a: ¿tenemos derecho a saber una realidad que nos sobrepasa como especie? ¿Es responsabilidad de cualquier ser humano retener esa información? Y por supuesto, esto es una alegoría no a la existencia literal de alienígenas o vida extraterrestre, es sobre la soledad que cada uno siente y qué es lo que necesitamos para sentirnos conectados, para dejar de estar solos.

Los momentos más bellos son aquellos en que Emily Blunt, quien adquiere poderes para conectar con quienes vea a los ojos, les habla a su corazón. Y las actuaciones de todos los involucrados, su química en cámara, venden cada relación, cada momento. Había instantes en que sentía el pecho apretado y los ojos llorosos solo de imaginar estas personas teniendo un momento de conexión con alguien. Personajes que quizás no han conectado así en años.

Lo que hace que la relación central, entre Blunt y O’Connor, sea la más bella y mejor lograda. Desearía que esta fuera la película. En muchos sentidos lo es, pero también divergimos tanto de ellos que cuando no son el centro de la película me gustaría que lo fueran.

Mucho guion para una película

Creo que la discusión que el filme abre sobre religión es interesante en la teoría, pero realmente no adoro como se incluye a través del personaje de Jane. Porque siento que múltiples veces el filme peca de incluir demasiado. De querer hablar sobre demasiado tópicos y no poder sentarse con una decisión y hablar sobre una tesis. Lo que es irónico porque como dije antes, Spielberg puede saltar de un tono a otro, pero cuando toca en tantos temas el guion se siente sobrecargado.

De partida, no adoro como tanto pasa en este filme. Puede ser agotador. Sí hace que me den ganas de verla de nuevo para deshilar todos los elementos que ocurren en cámara, pero como hay tanto drama, tanto suspenso, y tanta acción, es como si el filme tuviera un grave caso de déficit atencional.

Vuelvo a Jane. Este personaje no tiene motivo a pertenecer aquí. Se establece en el texto que no debería seguir con el equipo, pero ella decide continuar, y luego se vuelve un riesgo para los involucrados. Da la sensación que el filme, en su necesidad de tener conflicto, introduce momentos de tensión sinsentido para que la trama avance, en lugar de dejar que los dos líderes construyan esta película eficiente.

Y cuando digo que demasiado pasa me refiero a que todos reciben un pasado y una historia. Y no creo que sea necesario. No creo que necesitemos saber que Colin Firth tuvo un punto de inflexión en que perdió la fe. No creo que necesitemos un interés romántico. No creo que Wyatt Russell tenga cualquier cosa que hacer en esta película.

Blunt y O’Connor

Pero por supuesto, las estrellas son Emily Blunt y Josh O’Connor. Ambos excelentes actores, pero con Josh en particular, llevamos una racha y racha de grandes películas que adoro se materialice con seguir colaborando con granados directores y haciendo filmes masivos de alto presupuesto.

Blunt es un poco más débil, pero este es el tipo de obra que me recuerdan que todavía lo tienen. Es sensible, encantadora, un alma perdida quien encuentra las piezas del puzle y crea calor y fraternidad con su co-protagonista de forma que vende este guion. El filme necesita que uno entienda que cuando ella te mira a los ojos te conoce como si fuera tu madre. Y ella vende esto. Te hace sentir seguro, en casa, es un rol emocional y bello.

El elenco está cargado de estrellas: Colman Domingo, Colin Firth, Eve Hewson, Wyatt Russell. Y creo que los dos primeros son sólidos en su rol de antagonista y “mentor”, respectivamente. Estos son decentes actores haciendo un sólido trabajo en un filme que es fundamentalmente sobre dos almas dándole esperanza al mundo.

“El Día de la Revelación” es un SÓLIDO 7/10

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